¿Por qué debo hacer actividad física?

05 de octubre del 2017

La práctica de actividad física es fundamental a la hora de llevar un estilo de vida saludable, no sólo por su efecto positivo sobre el mantenimiento o pérdida de peso, y la prevención de enfermedades, si no también por sus beneficiosos efectos psicológicos. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS), considera la actividad física como un factor que interviene en el estado de salud de las personas, y la define como la principal estrategia de prevención de la obesidad, entendiendola como "cualquier movimiento corporal, producido por los músculos esqueléticos que genere un gasto energético por encima de la tasa de metabolismo basal".

Y es que además de mantenerte en forma, estudios científicos han relacionado la actividad física con la mejoría y prevención de ciertas enfermedades, como por ejemplo las que afectan el sistema cardiovascular: hipertensión arterial, infarto agudo de miocardio e insuficiencia cardíaca, ya que el ejercicio físico realizado regularmente tiene la capacidad de mantener la masa del músculo cardíaco y por lo tanto su capacidad de bombeo de la sangre, además de generar ciertos cambios adaptativos que regulan entre otras cosas la frecuencia cardíaca.

En relación al aparato respiratorio, también ocurre, a largo plazo, una adaptación fisiológica al ejercicio, en la cual los músculos respiratorios incrementan su fuerza y resistencia, mejorando la mecánica pulmonar, a la vez que se optimiza el intercambio gaseoso, y se incrementa el consumo máximo de oxígeno, haciendo mucho más efectivo dicho sistema.  

De igual manera se han estudiado los efectos de la actividad física sobre condiciones como la osteoporosis y la artrosis, demostrando una vez más, que el ejercicio ejerce sus beneficios, al favorecer la formación de hueso en lugar de su resorción y manteniendo en rangos óptimos la flexibilidad de ligamentos, tendones y articulaciones, lo que en la vejez facilita la movilidad y disminuye el riesgo de caídas y fracturas.

Y si seguimos avanzando, nos encontramos con el sistema endocrino, en donde la actividad física presenta maravillosos efectos positivos, razón por la cual es indicada de rutina por especialistas, en la obesidad, sindrome metabólico, diabetes, hiperlipidemias, etc. Y es que de por sí la práctica de actividad física presupone un gasto energético e incremento del metabolismo basal, esto a expensas del metabolismo de los glúcidos y de las grasa, destacando que el ejercicio físico continuado es capaz de mejorar el perfil lipídico, elevando el colesterol HDL, y reduciendo los otros tipos de colesterol y triglicéridos. Por otra parte son bien conocidos sus efectos sobre la hiperglicemia, en primer lugar por favorecer el consumo de glucosa por los músculos en movimiento, y en segundo lugar por aumentar la sensibilidad a la insulina en los tejidos periféricos. A nivel intracelular y mitocondríal, ya navegando aguas más profundas, la actividad física disminuye el estrés oxidativo, disminuyendo la formación de radicales libres, siendo estos involucrados en los procesos fisiolgógicos del envejecimiento, y en procesos patológicos como el cáncer.

Y como por si fuera poco, a la actividad física se le han atribuído también beneficios psicológicos, tales como el incremento en la autoconfianza, sensación de bienestar y funcionamiento intelectual, por lo que desde hace algún tiempo se está utilizando como complemento de otras medidas terapeuticas en patologías como el estrés, la ansiedad y la depresión.

En conclusión, la práctica de actividad física mejor la salud y la calidad de vida de las personas, así que si no habías encontrado la motivación suficiente para iniciarla, aquí tienes unas cuantas razones.

 

Referencias Bibliográficas

1.  Vidarte J., Vélez C., Sandoval C., Alfonso M. Actividad Física: Estrategia de Prevención de la Salud. Hacia la Promoción de la Salud, 2011. 16(1): 202 - 218.

2. Novials A., Diábetes y Ejercicio. Mayo Ediciones, Madrid 2006. pp 3-24.

3. Marquez S., Beneficios Psicológicos de la Actividad Física. Revista de Psicología General y Aplicada, 1995. 48(1): 185 - 201.

4. Ramirez W., Vinaccia S., Suárez G. El Impacto de la Actividad Física y el Deporte Sobre la Salud, la Cognición, la Socialización y el Rendimiento Académico: Una Revisión Teórica. Revista de Estudios Sociales, 2004. 18(8): 68-75. 

 

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